lunes, 21 de septiembre de 2009

reconstuir la noción de solidaridad conectandola a la explicación porque ocurre la división social del trabajo social. ¿es adecuada la noción de solidaridad a dicho contenido?

2 comentarios:

Krishna dijo...

El texto leído propone una explicación comprensiva de varios aspectos del funcionamiento de la sociedad. Explicación a preguntas como ¿Porqué ciertas acciones son consideradas malas, cuando en otras épocas o lugares no lo eran? o ¿Porqué la vida en la ciudad tiende a tener menos respeto por las tradiciones que en el campo? Preguntas que, sin duda, muchas veces son difíciles de responder o son atribuidas – equívocamente a mi parecer – a la naturaleza humana o que se toman como axiomas inexplicables.
Es así, que los capítulos que he leído logran responder a estas preguntas. Primero a través de la solidaridad mecánica o similitudes que se explica a través de los crímenes. Luego expone uno de los factores por los cuales la conciencia común se va volviendo progresivamente indeterminada.

lautaro dijo...

De acuerdo a lo expuesto en el texto, la división del trabajo iría mucho más allá del ámbito económico para adentrarse en lo social y lo orgánico. El “imperativo categórico de la conciencia moral” sería hoy, entonces, “ponte en condición de cumplir útilmente una función determinada” (pag.42). El texto busca explicar la función de la división del trabajo, las causas y condiciones de que esta depende, y las formas anormales que puede presentar (pag.44), tratándola siempre como un hecho objetivo. El carácter moral de la división del trabajo se encontraría a partir del uso de la “inmoralidad colectiva” (pag.50) como medida, con lo cual algunas actividades (como la económica, artística, científica vulgar) centrales para la civilización se revelarían como externas a lo moral. En cuanto a la amistad, esta, en cuanto puede darse por la necesidad de complementación del ser humano, sería parte, también, de la división del trabajo, con lo cual la función de la división del trabajo sería crear “entre dos o más personas un sentimiento de solidaridad” (pag.55). La división del trabajo sexual sería la fuente de la solidaridad conyugal, además de la fuente de varias diferencias y semejanzas anatómicas y funcionales entre los sexos (pag.58). Para el estudio de la solidaridad social, entonces, se debería observar el “símbolo visible del derecho” (pag.61) en cuanto “vida jurídica” que se “extiende al mismo tiempo y en la misma dirección” que la vida general de la sociedad (pag.61). Habría una diferencia fundamental entre la división del trabajo fisiológico y la división del trabajo social en tanto la primera los roles serían definidos y sin posibilidad de cambio (pag.280); la flexibilidad y libertad de los roles se amplían conforme se divide el trabajo, “la función se vuelve cada vez más independiente del órgano”, efecto atribuido al progreso. (pag.283). Ocurre un proceso de desvanecimiento de las diferencias morfológicas al mismo tiempo que un aumento de las desemejanzas funcionales (pag.285). La civilización sería, entonces, el efecto del proceso de especialización de roles requerido por colectividades con cada vez mayor densidad; este proceso, el “progreso”, no tendría razón para terminar, en tanto se da mientras exista un medio social no estacionario (pag.289). El proceso por el que la sociedad pasa se da en simultáneo con el proceso por el que pasan los individuos, que “se liberan cada vez más del yugo del organismo” (pag.292), en otras palabras, que desarrollan una “vida psíquica” (pag.294). Por último, en tanto son fenómenos simultáneos, “en la vida social no hay nada que no esté en las conciencias individuales” (pag.296).